Ayudas para los vehículos eléctricos

El  Ministerio de Industria, Turismo y Comercio ha informado del nuevo paquete de medidas para impulsar el vehículo eléctrico. Entre estas medidas, se encuentran las siguientes:

Ayudas directas a la compra

Se destinan 72 millones de euros a ayudas a adquisición de vehículos eléctricos. El Gobierno subvencionará hasta el 25% del precio de venta con un máximo de 2000€, 4000€ ó 6000€, según la autonomía del vehículo,  incluyendo las baterías. Estas ayudas van destinadas tanto a motocicletas, turismos, furgonetas, cuadriciclos, vehículos industriales y autobuses eléctricos. Las solicitudes de la ayuda la  realizarán  los gestores de ventas (concesionarios). Éstas serán atendidas por orden de presentación hasta el 30 de noviembre de 2011.

Gestor de carga

Aparece la figura del gestor de carga como “vendedor” de electricidad, pudiendo ser empresas eléctricas o cualquier particular (revendedor). Se pueden ver beneficiados aparcamientos de comunidades, Centros Comerciales, etc.  siendo previsible que este negocio se desarrolle como una actividad complementaria. Este punto de las medidas  seguramente provoque la instalación de más puntos de recarga.

Tarifa de acceso Supervalle

Paralelamente a estas contribuciones, se ha creado una nueva tarifa eléctrica, denominada supervalle, que permitirá recargar vehículos eléctricos por la noche, coincidiendo con la franja horaria de menor consumo energético en España. Esta tarifa, aún por definir, funcionará entre la una y las siete de la madrugada y tendrá un coste inferior al de cualquier otra tarifa actual.

 

Las subvenciones serán compatibles con otras adicionales que puedan ofrecer, por ejemplo, las Comunidades Autónomas, aunque en ningún caso la suma de las ayudas puede ser superior al precio del modelo que se desea adquirir.

Según el Ministerio de Industria, el transporte por carretera genera el 25,4% de las emisiones totales de CO2 en España. Los vehículos eléctricos pueden ayudar a reducir esta cifra y, también, mejorar la calidad del aire en las ciudades. Además, pueden potenciar la eficacia de la energía eólica, porque podrían almacenar, mientras estén enchufados por la noche, los posibles excedentes de electricidad que generen los molinos de viento. Las energías renovables producen ya en torno al 20% de la electricidad en España, y el objetivo es alcanzar el 40% en 2020.

El pasado martes día 08 de marzo se inauguró en Barcelona la primera estación de recarga multipunto e inteligente para motos eléctricas de la ciudad, situada en el cruce de la calle Llull con Bac de Roda, con capacidad para recargar simultáneamente hasta seis vehículos, y que será la primera de estas características en entrar en funcionamiento en España, junto a la ubicada en el Passeig Joan de Borbó.

Mobecpoint ha sido la empresa encargada de instalar estas dos estaciones en Barcelona, junto a Schneider Electric e Iberdrola, y prevee instalar más de 15 estaciones de recarga en la ciudad. Estas estaciones de recarga serán gratuitas para los usuarios de motos eléctricas mediante una tarjeta que dispensa el Ayuntamiento.

En los próximos meses se activarán tres nuevos puntos de recarga en Barcelona: uno en Ciutat Vella, otro en el distrito 22@, y uno más en el Campus Sud de la Universitat Politècnica de Catalunya.

Fuente: Europa Press.

Estación de recarga en Valladolid

Emerix ha instalado en las inmedaciones de la Agencia de Innovación y Promoción Económica del ayuntamiento de Valladolid estaciones de recarga para vehículos eléctricos, “electrolineras”  y fueron inauguradas en febrero por el alcalde de Valladolid Don Javier León de la Riva. Una de ella funciona en el denominado modo 1, con conector tipo Schuco y la otra en modo 3 y conector de tipo Mennekes específico para vehículos eléctricos.

Las electrolineras Merlyn®, marca con la que Emerix® comercializa sus estaciones de recarga para vehículos eléctricos, han sido desarrolladas y fabricadas en Castilla y León después de años de investigación y desarrollo en las áreas de movilidad eléctrica, electrónica y energías renovables. Pueden ser utilizadas por cualquier tipo de vehículo eléctrico como coches 100% eléctricos, coches híbridos recargables, motocicletas, entre otros y poseen características únicas como su máxima seguridad anti-vandálica y su probado funcionamiento.
A su vez, han sido desarrolladas pensando en el futuro, por lo que pueden ser fácilmente adaptadas a futuros estándares tecnológicos durante el desarrollo de la joven industria eléctrica automotriz.

La empresa vallisoletana también fue la encargada de instalar el primer punto de recarga del Plan Movele en Madrid y recientemente ha sido reconocida por haber sido igualmente la primera en tener sus estaciones de recarga totalmente funcionales según las especificaciones del Proyecto Movele.

“Nos llena de orgullo ser pioneros en nuestra ciudad. En Emerix queremos demostrar que con espíritu emprendedor y apostando en áreas de innovación en sostenibilidad, empresas pequeñas, de capital propio de la región podemos contribuir al desarrollo del vehículo eléctrico en nuestro país”, comentó José Aispuro, Director de Desarrollo de Negocio de Emerix.

Emerix, empresa vallisoletana compuesta por jóvenes emprendedores y enfocada en proyectos de innovación en el área de sostenibilidad, instala en Valladolid las primeras estaciones de recarga para vehículos eléctricos del Plan Piloto de Castilla y León.

Punto de recarga

Por el momento, se encontran tres tipos distintos de sistemas de recarga de vehículo eléctrico:

  • Carga lenta: es la más usada y todos los fabricantes de vehículos eléctricos la aceptan. Se realiza con corriente alterna monofásica a una tensión de 220 voltios (V) y una intensidad de hasta 15 amperios (A). El tiempo necesario para una recarga completa de la batería ronda las 6 horas. Es apto para garajes privados, ya que es la misma tensión y corriente que la doméstica.
  • Carga semi-rápida: sólo la aceptan algunos vehículos, aunque es previsible que en fechas próximas sea un tipo de recarga bastante común. La carga se realiza con corriente alterna trifásica, con una tensión de 400V y una intensidad de hasta 63A. En este caso, el tiempo de recarga se reduce hasta unos 50 minutos.
  • Carga rápida: concebida a más largo plazo por sus mayores complicaciones técnicas. Además, no hay estándares válidos para todos los vehículos que se comercializan, aunque algunos fabricantes ya la admiten. Consiste en alimentar al vehículo con corriente continua a 400V y hasta 600 A. El tiempo de recarga se reduce a unos diez minutos.

El objetivo sería implantar la carga rápida en vía pública y mantener la carga lenta en los domicilios donde pernoctan los vehículos. Esta última opción es la más lógica para los consumidores, ya que carece de problemas técnicos y aprovecha el valle de demanda eléctrica durante la noche. Además, se usaría la energía renovable sin generar distorsión alguna en el sistema.

Otra ventaja interesante para los consumidores sería la tecnología V2G, que permitiría a los vehículos ser almacenes de energía para sus propias necesidades o incluso para venderla a la red eléctrica.

El precio de los postes de recarga varía de manera enorme en función del tipo de recarga y del emplazamiento del mismo, en cuanto al nombre de estos sistemas, los expertos prefieren hablar de “puntos o estaciones de recarga de vehículo eléctrico”, y no de “electrolineras”, como se lee y oye en algunos medios, porque proviene de la palabra “gasolina” que es el combustible que se quiere sustituir.

En el camino a la implantación del sistema, la estandarización es otro aspecto esencial. La Comisión Europea ha dado un paso importante, al solicitar en fechas recientes a los organismos europeos de normalización (CEN-CENELETEC y ETSI) que desarrollen un cargador común para coches, motos y bicicletas eléctricos para mediados de 2011.

Algunos investigadores proponen sistemas más futuristas, como la recarga sin cables. El Instituto Coreano de Ciencia y Tecnología y la compañía automovilística Nissan trabajan en una tecnología de recarga inductiva que han empezado a probar de manera experimental.